martes, 28 de julio de 2026
Política

Causas comunes de la hemorragia nasal y cómo actuar ante ellas

La epistaxis suele ser causada por irritaciones menores o sequedad ambiental, pero existen medidas de primeros auxilios eficaces para controlarla.

Redacción Enlace Caribe
Foto: lagaceta.com.ar

La hemorragia nasal, conocida médicamente como epistaxis, es un fenómeno frecuente que ocurre cuando los vasos sanguíneos delicados dentro de la nariz se rompen. Este evento suele presentarse debido a factores ambientales, como el aire seco, o por irritaciones causadas por resfriados y gripes que, como han señalado especialistas este 2026, alteran el ciclo nasal y la producción de moco, debilitando la mucosa interna.

Aunque el sangrado puede resultar alarmante, en la mayoría de los casos no representa una emergencia médica. Factores como el hábito de hurgarse la nariz, el uso excesivo de aerosoles descongestionantes o cambios bruscos de temperatura son detonantes comunes en la población mexicana. Cuando la hemorragia es leve, el control del flujo sanguíneo es posible mediante medidas básicas de primeros auxilios que permiten estabilizar la situación rápidamente.

Para detener el sangrado, se recomienda sentarse con el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante para evitar la deglución de sangre. Posteriormente, se debe aplicar una presión firme y constante sobre la parte blanda de la nariz, justo debajo del tabique, durante al menos diez minutos sin interrumpir. Es fundamental respirar por la boca durante este proceso y evitar colocar algodón o gasas dentro de las fosas nasales, ya que esto podría irritar aún más la zona.

Sin embargo, es necesario acudir a los servicios de urgencias del IMSS o del ISSSTE si el sangrado es provocado por un golpe fuerte en la cabeza o el rostro, o si la hemorragia no cede tras veinte minutos de presión constante. Asimismo, si la pérdida de sangre es abundante o si el paciente presenta mareos, palidez extrema o dificultad para respirar, debe buscarse atención médica inmediata para descartar complicaciones mayores que requieran una intervención especializada.

La prevención juega un papel clave, especialmente en temporadas de cambios climáticos marcados. Mantener una hidratación adecuada y utilizar humidificadores en espacios cerrados puede reducir significativamente la frecuencia de estos episodios. Ante cualquier duda persistente sobre la salud nasal, lo más recomendable es consultar con un médico certificado para obtener un diagnóstico preciso y evitar la automedicación.

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