martes, 28 de julio de 2026
Política

México endurece postura diplomática tras fallecimientos de connacionales en centros del ICE

Ante las muertes recurrentes de mexicanos bajo custodia del ICE en Estados Unidos, la Secretaría de Relaciones Exteriores ha decidido transitar de la diplomacia tradicional hacia una exigencia de rendición de cuentas.

Redacción Enlace Caribe
Foto: poresto

La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) ha modificado su estrategia diplomática ante la creciente preocupación por el fallecimiento de ciudadanos mexicanos mientras permanecían bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos. Tras meses de gestiones discretas y protocolos de comunicación consular, el gobierno federal ha señalado que la situación requiere una respuesta más contundente para garantizar el respeto a los derechos humanos de los connacionales en el extranjero.

Durante el último año, diversas organizaciones de la sociedad civil y familiares de las víctimas han señalado las condiciones de vulnerabilidad en las instalaciones migratorias estadounidenses. Ante este escenario, la Cancillería mexicana ha enfatizado que no basta con el seguimiento administrativo de los casos, sino que se requiere una revisión exhaustiva de los protocolos de atención médica y seguridad que el ICE aplica a los migrantes detenidos.

Fuentes cercanas a la SRE han indicado que la estrategia propuesta por el gobierno mexicano incluye una mayor presión en los foros internacionales y una solicitud formal para que observadores independientes tengan acceso a los centros de detención. El objetivo es establecer mecanismos de supervisión directa que aseguren que cualquier irregularidad sea reportada y atendida de manera inmediata, evitando la opacidad que, según activistas, ha caracterizado a los incidentes recientes.

Por su parte, el equipo de seguimiento consular ha reiterado que la protección de los mexicanos en Estados Unidos es una prioridad irrenunciable de la política exterior. Se espera que, en las próximas semanas, la dependencia intensifique sus reuniones con autoridades estadounidenses para exigir protocolos más humanos y transparentes, buscando reducir los riesgos que enfrentan los connacionales durante sus procesos migratorios.

Finalmente, este cambio de postura busca sentar un precedente sobre la responsabilidad compartida en el trato de las personas migrantes. México mantiene su disposición al diálogo bilateral, pero ha condicionado la continuidad de ciertos esquemas de colaboración a que se garanticen condiciones de seguridad dignas para todos los mexicanos en territorio estadounidense.

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